domingo, 12 de marzo de 2017

La palabra de ... Ramón Sánchez Calero

La clase de religión en estos momentos...
La Clase de Religión es uno de los temas que siempre están de actualidad. Hablamos hoy con Ramón Sánchez Calero, Delegado Diocesano de Enseñanza Religiosa de la diócesis de Albacete, y cura párroco de Ntra. Sra. de la Asunción de Almansa.
HOJA DOMINICAL. ¿Cómo percibe usted el momento presente?
RAMÓN SÁNCHEZ. Vivimos un momento de grandes convulsiones sociales, políticas y culturales. Miremos el mundo: Guerras larvadas constan- tes, fanatismos, refugiados, emigrantes, etc. La persona al servicio de los medios de producción, de comunicación, de intereses ideológicos de todo tipo, etc.
Ante todo ello lo religioso ha de hacerse sitio como un servicio de humanización y sensibilización de la misma sociedad ante los retos que la nueva cultura plantea a la persona. Aquí lo religioso es un elemento inteligente que abre la mente y el corazón a otra forma de entender la vida y la sociedad. Descartar lo religioso creo que es ahondar más en los lastres presentes.
H.D. ¿Háblenos, concretamente, de la presencia de la religión en la escuela pública?
R.S. En la pública y en la concertada. Ambas son sociedad y lo religioso tiene vocación de sociedad, de comunitario, de encontrarse con la persona que voluntariamente lo desea, lo pide, lo quiere. Es el estado el que tiene la obligación de regular esos derechos. La misión de la escuela es educar a la persona íntegramente. No es solo educar en competencias técnicas, lingüísticas, matemáticas, etc. La escuela es educadora también en las competencias emocionales, sensitivas, actitudinales, afectivas, etc. Siempre lo ha hecho así. Diría que:
  • La clase de religión en la escuela ayuda a saber comprender la tensión entre la fe y la cultura religiosa (Jerusalén) y el saber y la cultura filosófica (Atenas). Esto es Europa.
  • La clase de religión en la escuela sensibiliza ante el dolor y la pobreza. Da herramientas para hacer crecer capacidades y enfrentarse a ello, dando respuestas positivas.
  • La religión suscita en la persona la capacidad de admiración ante lo bello, lo bueno, lo hermoso. Eso es lo que busca el corazón humano.
  • Finalmente he de decir que la persona no puede vivir sin “dogmas”, creencias. Si no posee unas creencias (religiosas y morales) poseerá otras (relativismo, materialismo, etc.). Dice un teólogo africano que Europa ha cortado el árbol de la ciencia del bien y del mal y ha crecido el árbol del relativismo.
H.D. ¿Cree que en el posible pacto educativo caben estas dimensiones?
R.S. Realmente el momento es especial. El parlamento se encuentra muy fraccionado y algunos grupos parlamentarios minoritarios parten de otra concepción de la persona y de la escuela, donde se excluyen los elementos antes indicados. También existen presiones desde el exterior del parlamento para sacar la religión fuera de la escuela. Ante ello es importante que miremos el entorno europeo, en todos los países, de una u otra forma está presente el elemento religioso y la libertad del individuo y de la familia para escoger el tipo de educación que quiere para sus hijos. Este principio, garantizado en nuestra legislación, se desarrolla con los centros de iniciativa social (concertados) y con la clase de religión confesional, que no es un privilegio de nadie sino la respuesta a tantas personas sencillas que piden que sus hijos sean educados en los valores de la cultura cristiana. Los valores religiosos y la misma fe no son elementos descartables en sí.
H.D. ¿En nuestra diócesis que aceptación tiene la clase de religión católica?
ólica?
R.S. En Albacete se imparte clase de religión confesional evangélica y católica, aunque la desproporción es muy grande a favor de la católica. En todo el territorio nacional, además, se imparte la musulmana. Luego no es un privilegio de la Iglesia católica, sino un derecho de las personas y de las familias. En nuestra provincia de cada diez alumnos ocho escogen voluntariamente la clase de religión. En Castilla la Mancha la opción religiosa escolar es muy alta, también del ochenta por ciento.
Aprovecho para dar las gracias a la Administración Regional y Provincial por el interés y la preocupación por esta materia y sus profesores, y desear que profesores , familias y comunidades sepamos presentar la religión como un motivo que dignifica y ennoblece a la persona y a la sociedad.