viernes, 29 de junio de 2018

Ya tenemos el video oficial de la Semana Solidaria que celebramos en nuestro instituto IES Pedro Simón Abril - Alcaraz junto con los alumnos de Riópar. Muchas gracias a todos por vuestra colaboración y feliz verano. Nos vemos en septiembre.

martes, 26 de junio de 2018

Resultados Semana Solidaria 2018

En espera del video que esta preparando nuestro alumno Alejandro, os informo del total de los donativos y de la distribución de los mismos entre las distintas ONGs elegidas este año.
Os deseo a todos un feliz verano y nos vemos el próximo curso. Hasta pronto.

GRACIAS A TODOS POR VUESTRA COLABORACIÓN
 


miércoles, 6 de junio de 2018

Cartel Proyecto Manos Unidas - Semana Solidaria 2018


Magnífico cartel para visualizar el proyecto de Manos Unidas que apoyamos este año desde la Semana Solidaria del instituto.Enhorabuena alumnos de 2ºESO, 1ºPMAR, 4ºESO y profesores.

domingo, 13 de mayo de 2018

Fiesta de la Ascensión

La fiesta de la Ascensión proclama y celebra el triunfo pleno de Jesús. Pero la Ascensión no es un desplazamiento espacial, aunque, como humanos, tengamos que expresarlo así. No celebramos esta fiesta como la despedida de un familiar al que acompañamos a la estación y esperamos hasta que arranca el tren.

La fiesta celebra, como se decía más arriba, el triunfo de JESÚS. El que se abajó hasta la muerte es exaltado a la gloria del Padre. Deja de estar limitado por las coordenadas del tiempo y del espacio, propias de quienes nos movemos en la historia, para entrar en la dimensión de Dios que las transciende. Eso queremos decir cuando confesamos en el Credo que "está sentado a la derecha del Padre".

La Ascensión no inaugura una ausencia, sino una forma nueva de presencia. En la Ascensión Jesús nos pasa el testigo de la misión. Se despide enviando: "Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación". Era como decirnos que nosotros somos ahora su cuerpo, sus manos, sus pies, sus labios, su corazón. Él nos acompaña con la presencia de su Espíritu. Por eso, aunque no debemos de dejar de mirar al cielo, donde está nuestro destino de gloria, no podemos quedarnos mirando al cielo. Tenemos tarea, la hermosa tarea de prolongar su misión. "Ellos —dice el evangelista— fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba la palabra con los signos que los acompañaban".

¿No era una pretensión desmesurada que once hombres débiles, sin recursos, llevaran el Evangelio a todos los pueblos? La tarea sólo podrá ser llevada adelante si nuestra debilidad es visitada por la fuerza que Dios ha puesto en obra al resucitar a Jesús de entre los muertos. Con esa fuerza, capaz de desafiar el poder de los emperadores de Roma y las persecuciones, se extendió y se seguirá extendiendo el Evangelio.

Precisamente por eso del envío y de la misión, la Iglesia celebra coincidiendo con esta fiesta la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

Con este motivo el papa Francisco ha encabezado su mensaje de esta 52° Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales con el lema "La verdad os hará libres" (Jn 8,32). A este fin, ha añadido un subtítulo: "Fake news (noticias falsas) y periodismo de paz".La comunicación humana es una modalidad esencial para vivir la comunión entre las personas, pero nuestro egoísmo orgulloso puede distorsionarla, convertirla en causa de división. Por eso, el papa Francisco exhorta a los comunicadores a retornar a la esencia de su profesión, a su "misión" de "ser custodios de las noticias", a "buscar soluciones alternativas a la escalada de mentiras y de violencia verbal presente en algunos medios".

El papa Francisco reflexiona sobre el fenómeno de las noticias falsas, las "fake news". Profundizando sobre este fenómeno de las noticias falsas, asegura que está basado en datos inexistentes o distorsionados, que tienen como finalidad engañar o incluso manipular al lector para alcanzar determinados objetivos, influenciar las decisiones políticas u obtener ganancias económicas.

Estas falsas noticias se difunden a través de las redes sociales y, a pesar de carecer de fundamento, obtienen una visibilidad tal que incluso los desmentidos oficiales difícilmente consiguen contener los daños que producen. Su estrategia es la del "padre de la mentira" (Jn 8,44). El Papa recoge a este propósito una cita interesante de F. Dostoyesvski: "Quien se miente a sí mismo y escucha sus propias mentiras, llega al punto de no poder distinguir la verdad, ni dentro di sí mismo ni en torno a sí, y de este modo comienza a perder el respeto a sí mismo y a los demás...". (Los hermanos Karamazov, II, 2).

El Papa nos advierte también del riesgo de convertirnos "en actores involuntarios de la difusión de opiniones sectarias e infundadas". Ante este complejo panorama, el Santo Padre propone dejarse purificar por la verdad; una verdad que, entendida desde la visión cristiana, "tiene que ver con la vida entera: es aquello sobre lo que uno se puede apoyar para no caer".

Para concluir, el Papa asevera que el mejor antídoto contra las falsedades son "las personas que, estando dispuestas a escuchar, permiten que la verdad emerja; personas que, atraídas por el bien, se responsabilizan en el uso del lenguaje". No quiero terminar estas letras sin felicitar cordialmente a tantos buenos periodistas, que, con su información, prestan un admirable servicio a la verdad y a la paz. 

domingo, 1 de abril de 2018

Domingo de Resurrección 2018

Estaba María junto al sepulcro fuera llorando. Mientras lloraba se asomo al sepulcro, y vio dos ángeles de blanco, sentados, un a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús.
Ellos le preguntan: "Mujer, ¿por qué lloras?" Ella les contesta: "Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto." Dicho esto, se vuelve y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?" Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: "Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo recogeré." Jesús le dice: "¡María!." Ella se vuelve y le dice: "Rabboini" - que significa: "Maestro". Jesús le dice: "No me retengas, que todavía no he subido al Padre. Pero, anda, ve a mis hermanos y diles: "Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro." María la Magdalena fue y anunció a los discípulos "He visto al Señor y me ha dicho esto".
Jn 20, 11-18 
Allí donde tú estás, Cristo habla de Pascua
¡Alabada seas tú, cruz de Cristo!
Allí donde te encuentren,
Cristo da testimonio de su misterio pascual:
del paso de la muerte a la vida.
Él da testimonio del amor,
de la fuerza interior de una vida nacida del amor,
que ha vencido a la muerte.

Alabada seas tú, cruz de Cristo,
allí donde estés levantada,
en los campos de batalla,
en los campos de prisioneros,
al borde de los caminos.

Allí donde los hombres sufren,
allí donde trabajan,
estudian y dan prueba de creatividad.

En todo lugar,
en el corazón de cada hombre y de cada mujer,
de cada chico y de cada chica,
en el corazón de todos los hombres,
alabada seas tú, cruz de Cristo.

Amén



Sábado santo 2018

Señor Jesucristo, has hecho brillar tu luz en las tinieblas de la muerte, la fuerza protectora de tu amor habita en el abismo de la más profunda soledad; en medio de tu ocultamiento podemos cantar el aleluya de los redimidos.
Concédenos la humilde sencillez de la fe que no se desconcierta cuando tú nos llamas a la hora de las tinieblas y del abandono, cuando todo parece inconsistente. En esta época en que tus cosas parecen estar librando una batalla mortal, concédenos luz suficiente para no perderte; luz suficiente para poder iluminar a los otros que también lo necesitan.
Haz que el misterio de tu alegría pascual resplandezca en nuestros días como el alba, haz que seamos realmente hombres pascuales en medio del sábado santo de la historia.
Haz que a través de los días luminosos y oscuros de nuestro tiempo nos pongamos alegremente en camino hacia tu gloria futura. Amén 
Meditaciones para la noche del sábado santo. Benedicto XVI

No me mueve, mi Dios, para quererte

 No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque o que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.


El Señor todopoderoso nos concede
una noche tranquila y una muerte santa. Amén.


viernes, 30 de marzo de 2018

Viernes Santo 2018

Era ya la hora sexta, y vinieron las tinieblas sobre toda la tierra, hasta la hora nona, porque se oscureció el sol. El velo del templo se rasgó por medio. Y Jesús, clamando con voz potente, dijo: "Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu". Y, dicho esto, expiró.
Lc 23, 44-46
¡Oh santa Cruz de la esperanza!
¡Oh Cruz santa!,
mi Señor está en tu madero
en los dolores de su pasión.
Veo sus manos, sus pies,
su costado, traspasados
por los clavos y la espada.

Quien podrá alabarte lo suficiente,
a ti que has traído la salvación al mundo
y el consuelo para todos nosotros.

Tú eres el puente echado sobre la ola,
para que todos salten
las aguas profundas del río.

Tú eres la victoria brillante
tú has triunfado para siempre,
sobre el enemigo.

Tú eres el bastón del peregrino,
que se apoya en ti con confianza,
y nunca tropieza ni cae.

Tú eres la llave del paraíso,
que nos abre la puerta de la vida
que Dios, por ti, nos da.

Muestra tu fuerza y tu poder,
guárdanos todos juntos
firmes e la esperanza.

Y que en el día en que Dios ha elegido,
todos sus hijos reunidos
en la paz estén con él.

Amén